Redacción.
Desde los más pequeños a los más mayores de nuestros alumnos y alumnas han entrado, de manera escalonada, por las puertas del colegio y lo han llenado de vida y alegría. En nuestras aulas las sonrisas, este curso ya sin mascarillas, han iluminado este bonito primer día, que ha transcurrido con absoluta tranquilidad y gran organización por parte de las diferentes coordinaciones y direcciones pedagógicas. Y si algún pequeñín ha escapado una lagrimita, las seños le han consolado y las risas y los abrazos han sido protagonistas de la jornada.
Muchos de los alumnos y alumnas estrenaban nuevo pabellón, nueva aula… sus tutores les esperaban y les han acompañado a sus clases. A media mañana ha comenzado el reparto de los respectivos bancos de libros de primaria y secundaria. Los servicios de matiners y comedor han comenzado a funcionar también con normalidad. En las reuniones de inicio de curso especialmente preparadas para los más mayores del colegio, tras unas palabras iniciales de los directores, se les han explicado los objetivos educativo-pastorales del nuevo curso y los alumnos y alumnas han conocido quienes serán sus nuevos compañeros y tutores. Seguro que el alumnado más veterano del colegio sabrá acoger a aquellos alumnos y alumnas que llegan por primera vez a este centro y, con el carisma salesiano que les caracteriza, el carisma de Don Bosco, les harán sentirse como en casa.
En definitiva, un nuevo curso con un nuevo lema que estará presente en todas las acciones que llevemos a cabo como colegio, todos unidos con un objetivo claro: “Abrimos caminos”, porque queremos caminar juntos por una educación transformadora, con el sueño de un mundo mejor, más justo y más fraterno para todos y todas.
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